Hipertensión y tabaquismo: la combinación que multiplica el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Dra. Jorgelina Borthiry
Esp. en Clínica Médica
Médica especialista en Clínica Médica

La combinación de tabaquismo e hipertensión arterial representa uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. La prevención, los controles médicos periódicos y la adopción de hábitos saludables son fundamentales para reducir estos riesgos y proteger la salud del corazón.

Los especialistas advierten que tanto el tabaquismo como la hipertensión arterial son factores de riesgo que, de manera individual, aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, cuando ambos están presentes, el daño sobre el sistema circulatorio se potencia significativamente.

“La hipertensión arterial es conocida como una enfermedad silenciosa porque muchas veces no presenta síntomas. Cuando se combina con el tabaquismo, el daño sobre las arterias y el sistema cardiovascular se acelera”, explica la Dra. Jorgelina Borthiry, médica clínica especialista en hipertensión de Clínica 25 de Mayo.

La presión arterial elevada afecta a una gran parte de la población adulta y, en muchos casos, las personas desconocen que la padecen. Por eso, los profesionales destacan la importancia de realizar controles médicos periódicos que permitan detectar la hipertensión de manera temprana y comenzar un tratamiento oportuno cuando sea necesario.

El tabaco, por su parte, genera múltiples efectos nocivos en el organismo. Entre ellos, provoca inflamación de los vasos sanguíneos, favorece la formación de placas en las arterias y eleva la presión arterial, aumentando el riesgo de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

“Fumar no solo afecta los pulmones. También tiene un impacto directo en el corazón y en la circulación. Cuando se suma a otros factores de riesgo como la hipertensión, el peligro de desarrollar enfermedades cardiovasculares se multiplica”, señala la Dra. Borthiry.

Además de abandonar el consumo de tabaco, los profesionales recomiendan incorporar hábitos saludables que contribuyan a disminuir el riesgo cardiovascular. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular, controlar el peso corporal y moderar el consumo de sal son medidas que ayudan a proteger la salud del sistema cardiovascular.

Los controles médicos periódicos también cumplen un rol fundamental, ya que permiten detectar factores de riesgo, monitorear la presión arterial y realizar un seguimiento adecuado de cada paciente.

Desde Clínica 25 de Mayo destacan que el control de la presión arterial, junto con el abandono del tabaquismo y la adopción de un estilo de vida saludable, constituye una de las estrategias más efectivas para prevenir enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida.

La prevención sigue siendo la mejor herramienta para cuidar el corazón. Detectar la hipertensión a tiempo, dejar de fumar y sostener hábitos saludables permite reducir el riesgo de enfermedades graves y preservar la salud a largo plazo.

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